Escribo la verdad sobre todas las cosas, le guste a quien le guste, la verdad es la verdad, independientemente de todos los puntos de vista bajo los que se encuentre, verdad hay una sola.
sábado, 14 de abril de 2012
El sonido del silencio.
Muchas veces lo que más me duele no es lo que sé, es lo que no sé, lo que realmente me duele no es todo lo que se dice, lo que realmente me duele es todo aquello que no se dice, todas las palabras que se callan, lo que más me duele es el sonido del silencio. Ahora que perdí mi rumbo no sé a dónde ir, ahora que las cosas se arreglan, ahora que existe una vida feliz, logré quedarme ciego, sordo y mudo, hay voces en mi cabeza, una visión tenebrosa dejó sus semillas mientras dormía, y esa visión floreció en mi mente, puedo verlo todo tan claramente, pero a la vez, mi vista se nubla, por esta oscura visión que hay en mí, y estas voces me mienten, me dicen cosas que no son, me dicen cosas horribles... y yo les creo, no puedo negar lo que mis propias voces me dicen, y les creo sus mentiras... las tomo como ciertas, porque la verdad, la auténtica verdad... la veo como una gran mentira, la siento una gran mentira... pero como sé que es la verdad, me fuerzo a creerla, a creer esa real mentira, me obligo a creer en algo que sé que es cierto pero que yo no creo, y eso me lastima, las voces se resisten a aceptar una mentira, por más verdad que sean, y se esfuerzan en mostrarme mi verdad, mi oscura visión de las cosas, la terrible vida que estoy viviendo, el grande engaño que estoy creyendo, confiando en un traidor, me pierdo y creo en la mentira que mi cabeza me dice, esa mentira, que yo mismo acepto como la verdad, que me hace llenar de odio, y ver cosas donde no las hay, esas voces que me hacen ser un hombre malo, que me hacen olvidar de mí mismo y querer lastimar, querer odiar, esas voces que me arrastran hacía la oscuridad, uno llega a ser consciente de sí mismo, uno es capaz de entenderse, la mente de uno es lo que uno elija ser, uno va a ver y a pensar lo que uno elija ver y pensar, lo que uno quiera ser, uno va a sentir lo que uno quiera sentir, porque somos libres, pero... ¿qué pasa cuando uno puede elegir lo que quiere ver?, cuando uno es forzado por sí mismo a ver algo que no es cierto, cuando uno es obligado por sí mismo a odiar, cuando uno no tiene libertad para pensar y para sentir, ¿qué pasa cuando uno es prisionero de sí mismo?, ¿existe alguna clase de salida?, ¿existe alguna forma de ignorar las voces?, de poder ver la realidad, de poder sacarse esos cristales oscuros a través de los cuales vemos la realidad, ¿cómo podemos dejar de mirar en un espejo roto nuestros propios miedos a nosotros mismos?, soy esclavo de mi propia mente, estoy encadenado a mí mismo, viendo lo que alguien más quiere que vea, sufriendo por cosas inexistentes, odiando sin motivo aparente, ya no tengo libertad para cambiar, estoy creyendo las mentiras que yo mismo me cuento, y me obligan a hacer cosas horribles, que siento como correctas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario