Escribo la verdad sobre todas las cosas, le guste a quien le guste, la verdad es la verdad, independientemente de todos los puntos de vista bajo los que se encuentre, verdad hay una sola.
martes, 17 de abril de 2012
Esto es para tí.
Es cierto que muchas veces peleamos por tonterías, o cosas que no parecen graves vistas desde afuera, aunque sé que son cosas absurdas hay veces que me duelen y mucho, y sé que hay veces que haces cosas que no deberías hacer, y estoy seguro de que en algún lugar de tu corazón sabes que no debes hacerlas, pero más allá de eso, podemos entendernos, y podemos resistir, juntos, a cualquier cosa que nos enfrentemos, porque las verdaderas discusiones no son entre nosotros, son con nosotros mismos, nuestros propios enemigos somos nosotros mismos, y debemos perdonarnos y vencernos para poder resistir y estar juntos, es parte de madurar, y es algo que quiero hacer junto a tí. Este es el lugar por el que me stalkeabas y te enterabas de mis problemas, de cómo necesitaba un hombre sobre el que llorar, alguien que me abrace, alguien a quien amar y alguien que me ame, aquí es donde he estado resistiendo como pude, y escribiendo lo mejor que he podido sobre algunos temas que a mí me parecían importantes, puede que de para profesor de filosofía, no estaría nada mal, aquí te enteraste de muchos de mis problemas, y como en el fondo siempre te necesité y siempre te extrañé, así que hoy por fin podemos decir que volvemos a estar juntos otra vez, bienvenida a casa ^^
sábado, 14 de abril de 2012
El malo de la historia.
¿Alguna vez alguien se preguntó porqué el malo es malo?, ¿alguna vez alguien se preguntó porqué el malo hace lo que hace?, ¿alguna vez alguien se preguntó qué es lo que quiere el malo?. Por una vez, yo quise ser el malo, por una vez, yo soy el malo, el problema, el que impide hacer llegar la felicidad, el que crea muros entre el comienzo de la historia y el final feliz. ¿Qué es lo que quiere el malo?, ¿por qué tiene tanto odio en su interior?, un odio que nadie puede entender, un odio que nadie puede ver, sufrimiento, mucho sufrimiento, porque el malo de la historia no es más que otra víctima más, a la que hay que salvar de sí mismo, porque lo que busca el malo es alguien que lo entienda, alguien que le diga que lo que hace está mal, lo que busca es ser amado, es ser aceptado. Pero nadie sabe lo que se siente ser el hombre malo, ser el hombre triste, nadie sabe lo que se siente ser odiando, estar destinado a decir solo mentiras, estar destinado a odiar, a vengarse, a no poder sentirse libre, a no poder hacer que todo el odio y el dolor salgan de su cuerpo, sin poder encontrar una solución, vivir preso y encerrado por tus propias emociones, por tus propios sentimientos, nadie sabe lo que se siente tener estos sentimientos, pero los sueños del hombre malo, no son tan vacíos como su conciencia parece ser, nadie sabe lo que se siente vivir en soledad, sin una mano que te ayude, sin un amigo que te ayude a salir de esa oscuridad en la que fuiste arrastrado, sin nadie que te diga que todo está mal, sin nadie que quiera dar su vida por salvar la tuya, nadie sabe lo que se siente ser el hombre malo, ser el hombre triste, porque todo lo que buscamos es un lugar al que pertenecer, es ser amado, ser aceptado, ser salvado, de nosotros mismos.
El sonido del silencio.
Muchas veces lo que más me duele no es lo que sé, es lo que no sé, lo que realmente me duele no es todo lo que se dice, lo que realmente me duele es todo aquello que no se dice, todas las palabras que se callan, lo que más me duele es el sonido del silencio. Ahora que perdí mi rumbo no sé a dónde ir, ahora que las cosas se arreglan, ahora que existe una vida feliz, logré quedarme ciego, sordo y mudo, hay voces en mi cabeza, una visión tenebrosa dejó sus semillas mientras dormía, y esa visión floreció en mi mente, puedo verlo todo tan claramente, pero a la vez, mi vista se nubla, por esta oscura visión que hay en mí, y estas voces me mienten, me dicen cosas que no son, me dicen cosas horribles... y yo les creo, no puedo negar lo que mis propias voces me dicen, y les creo sus mentiras... las tomo como ciertas, porque la verdad, la auténtica verdad... la veo como una gran mentira, la siento una gran mentira... pero como sé que es la verdad, me fuerzo a creerla, a creer esa real mentira, me obligo a creer en algo que sé que es cierto pero que yo no creo, y eso me lastima, las voces se resisten a aceptar una mentira, por más verdad que sean, y se esfuerzan en mostrarme mi verdad, mi oscura visión de las cosas, la terrible vida que estoy viviendo, el grande engaño que estoy creyendo, confiando en un traidor, me pierdo y creo en la mentira que mi cabeza me dice, esa mentira, que yo mismo acepto como la verdad, que me hace llenar de odio, y ver cosas donde no las hay, esas voces que me hacen ser un hombre malo, que me hacen olvidar de mí mismo y querer lastimar, querer odiar, esas voces que me arrastran hacía la oscuridad, uno llega a ser consciente de sí mismo, uno es capaz de entenderse, la mente de uno es lo que uno elija ser, uno va a ver y a pensar lo que uno elija ver y pensar, lo que uno quiera ser, uno va a sentir lo que uno quiera sentir, porque somos libres, pero... ¿qué pasa cuando uno puede elegir lo que quiere ver?, cuando uno es forzado por sí mismo a ver algo que no es cierto, cuando uno es obligado por sí mismo a odiar, cuando uno no tiene libertad para pensar y para sentir, ¿qué pasa cuando uno es prisionero de sí mismo?, ¿existe alguna clase de salida?, ¿existe alguna forma de ignorar las voces?, de poder ver la realidad, de poder sacarse esos cristales oscuros a través de los cuales vemos la realidad, ¿cómo podemos dejar de mirar en un espejo roto nuestros propios miedos a nosotros mismos?, soy esclavo de mi propia mente, estoy encadenado a mí mismo, viendo lo que alguien más quiere que vea, sufriendo por cosas inexistentes, odiando sin motivo aparente, ya no tengo libertad para cambiar, estoy creyendo las mentiras que yo mismo me cuento, y me obligan a hacer cosas horribles, que siento como correctas.
Como soldaditos de juguete.
¿Recuerdas esos tiempos en los que solíamos despertar por la luz de las mañanas?, ¿recuerdas cuando apreciábamos cada detalle del día a día?, cuando podíamos estar felices de despertar y de vivir un día más, cuando el cielo, el sol, la tierra, el olor del césped, el rocío de las mañanas, todo eso, era nuestra felicidad, solíamos jugar con nuestros amigos, hablar con ellos, reírnos con ellos, apreciar nuestros momentos de juegos, con muñecas, con cochecitos, con disfraces, a jugar a que eramos héroes, o reinas, a pelear contra peligrosos monstruos, a jugar a la guerra, con soldaditos de juguete. ¿Recuerdas la primera promesa que hiciste?, ¿recuerdas cuando no sabíamos lo que era el amor?, cuando de niños, nos sentábamos y mirando con una sonrisa burlona, nos reíamos de los problemas de la sociedad, nos reíamos de los problemas de cada uno, que se veían tan fáciles de resolver, nos mirábamos, y prometíamos nunca acabar como ellos, prometíamos no olvidar quienes somos, prometíamos vivir libremente por siempre, nunca olvidar quienes fuimos y porqué somos lo que somos, prometimos no lastimar a nadie, seguir siempre mirando hacía adelante, recordando quienes somos, ignorando cualquier adicción, prometiendo nunca ser parte de la triste sociedad de la que hoy en día somos parte, tristemente los recuerdos y las promesas se fueron olvidando, desearía ver esa tierna y hermosa sonrisa, llena de pureza que una vez fue, olvidando que una vez todos fuimos niños, nos metemos en una guerra en la que todos caemos, como soldaditos de juguete, cuando eramos niños, los soldaditos caían uno a uno, se guardaban en una caja, y perder, significaba volver a colocarlos en su lugar al día siguiente, y volver a jugar. Ahora mismo, cuando un soldadito cae, no vuelve a levantarse, cuando perdemos, significa fin del juego, y significa fin del juego. ¿Recuerdas cuando eramos niños y veíamos tan lejano el futuro que hoy estamos viviendo?, cuando nunca pensamos que las cosas acabarían de esta forma, porque nada debió ser así, ¿cómo pudimos irnos alejando tanto de lo que una vez soñamos ser?, ¿cómo pudimos permitirnos equivocarnos?, ¿cómo pudimos permitirnos creer que esta triste vida que estamos viviendo es lo correcto?, ¿cómo pudimos permitirnos llegar siquiera a pensar que todo lo que nos pasa es algo normal?, algo correcto, ¿cómo pudimos dejarnos tragar por las dudas, por las inquietudes, olvidar nuestras promesas?, olvidar nuestra esencia, dejar que el blanco o el negro sean los colores de nuestras almas, ¿cómo pudimos olvidar nuestro color verdadero?, pero todos caemos, como soldaditos de juguete.
viernes, 13 de abril de 2012
¿Quién soy?
¿Quienes somos?, ¿quién soy?, ¿cómo sé quién soy?, uno habla de ser realmente quienes somos en verdad, de sacarnos las máscaras y mostrarnos como somos en verdad, de no tener miedo a lo que opinen los demás, de no dejarse llevar por lo que la gente juzga, a mostrarnos cómo somos cuando estamos solos, cuando nadie nos mira, decir lo que pensamos abiertamente, comportarnos como somos realmente, eso es sacarse las máscaras, no tener que ir disfrazado, ni aparentando ser algo que no somos, pero... ¿quienes somos realmente?, ¿cómo saber quién es uno mismo?, hay una máscara que todos llevamos y que no nos damos cuenta, una máscara invisible que se esconde dentro de nosotros mismos, dentro de cada uno de nosotros, las personas somos contradicciones, queriendo dos cosas completamente distintas a la vez, o queriendo algo, y haciendo todo lo contrario, nos confundimos, nos traicionamos, y equivocamos el camino, ¿cómo saber quienes somos en verdad?, ¿haciendo lo que sentimos que nos morimos de ganas de hacer?, ¿o haciendo aquello que sentimos que si no lo hacemos nos morimos?, ¿qué es necesario para nuestra alma?, ¿qué puede llenar el vacío de la existencia de una persona?, ¿qué es lo que queremos?, ¿qué es lo que deseamos?, ¿qué es lo que podría hacernos felices realmente?, ¿el último celular?, ¿la última consola de video-juegos?, ¿el último vestido diseñado por Calvin Klein?, ¿un BMW?, ¿qué es lo que necesitamos realmente para ser felices?, ¿qué es lo que deseamos nosotros, nuestro cuerpo, nuestra mente?, ¿qué es lo que desea nuestra alma?, vivimos cegados en un mundo de distracciones, en los que no pensamos realmente qué es lo que nos hace falta, ¿qué necesitamos para ser felices?, la publicidad, las compañías, los medios de comunicaciones, generan necesidades falsas, necesidades que antes no teníamos, son voces que tapan lo que nuestra alma quiere, lo que nuestra alma intenta gritarnos, intenta decirnos; como decían los beatles, todo lo que necesitas es amor, ¿y por qué es tan importante el amor?, porque el amor es lo único que no es vacío, lo único capaz de darle color a un mundo totalmente gris, lo único que puede llenar y completar el vacío existencial que siente una persona, pero hablo de amor real, no de las relaciones plásticas que se forman hoy en día, el amor es algo que va más allá de las historias que nos inventan, de los cuentos de hadas donde todo acaben finales felices, el amor es algo mucho más mágico que lo que intentan hacernos creer, y a la vez, mucho más realista, ¿porqué es tan importante el amor?, porque el amor es capaz de hacernos ver quienes somos, el amor es una forma de expresarnos, una forma de liberar el alma, una forma de liberar y despejarnos de todas las distracciones por un segundo y pensar solamente en lo importante, en la voz de nuestra alma, porque nos permite sacar lo mejor de nosotros, nuestros verdaderos "yo", nos permite actuar sin dudar, y hacer aquello que sentimos que si no hacemos, nos morimos, y no aquello que nos morimos por hacer, no una felicidad tan vacía, que se evapora en instantes, con el amor nos liberamos, ya sea amando a nuestra familia, a nuestros amigos, a nuestros hermanos, a nuestra pareja, el amor siempre saca lo mejor de cada uno de nosotros, amando al resto de la gente, tomar conciencia de que no estamos solos, y que hay gente que necesita ayuda, hay que vivir cada día como si fuera el último, y hacer todo lo que queremos hacer, decir todo lo que queremos decir, liberarnos del orgullo, del ego, y solamente oír la voz de nuestro corazón. Si alguna vez te sentís perdido, sino te encontrás, si sentís que estás traicionándote a vos mismo, solo queda aferrarse al amor, porque a pesar de poder ignorar esa voz en nuestra cabeza que nos dice que estamos haciendo algo mal, podemos oír la voz de nuestro corazón diciéndonos quienes somos, y cómo encontrarnos de nuevo, mientras no se pierda de vista el amor, no hay forma de que te pierdas, ni de que te olvides quien sos.
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