martes, 11 de enero de 2011

Cuestión de Fe.

 Se crea o no en Dios, siempre hay algo en lo que creemos, ya sea en un Dios, en una persona, en nosotros mismos, en la esperanza o en algo, es algo a lo que podemos aferrarnos cuando necesitamos esa palmadita en la espalda y a alguien que te diga: No te preocupes, no estás solo, y evidentemente no se está solo, la vida siempre nos va a desilusionar si crecieron creyendo en películas de acción, de aventura, de romance, si creciste viendo películas de Disney, si crees en príncipes y princesas, en héroes y dragones, eso es parte de una ilusión, de la ilusión, de nuestra ilusión, uno crece visualizando un mondo acorde a lo que vimos y nos enseñaron, un mundo feliz, un mundo perfecto, sin falsedades ni mentiras, lo curioso es que podemos tropezar mil veces con la misma piedra y jamas percatarnos del problema de raíz, todos crecemos con ese concepto del mundo tan perfecto y maravilloso, que aunque en parte lo es, no de la forma que creemos, y se que lo principal, cuando ya no te queda nada, cuando ya perdiste todo, incluso la esperanza, lo último que te queda por perder, es la ilusión, sacarse de la cabeza esos falsos esquemas del mundo, saber que no existen príncipes ni princesas, ni héroes ni villanos, ni tampoco dragones, perder la ilusión es lo que más duele, es aceptar que el mundo en el que creímos vivir todos estos años es una mentira, es como vivir en un sótano toda tu vida hasta salir y ver por primera vez el Sol, la luz tan brillante quema y te daña, aunque el Sol es hermoso, hasta acostumbrarte los ojos te van a doler todo el tiempo, lo mismo pasa con perder la ilusión, duele tanto como cualquier otra cosa, o incluso más, pero lo bueno es que más allá de la triste realidad en la que vivimos se nos irá un gran peso de encima, será ver realmente como son las cosas, libres de prejuicios, libres de proyecciones, de imágenes mentales, a veces los problemas ya sea en la familia, en la casa, con los amigos, con los hijos o incluso con la pareja es que esperamos a que el otro nos de algo que tal vez no sepa dar, o no pueda, o no quiera, aunque sin decircelo se loe exigimos y exageramos cada pequeño problema, hasta que la relación se acaba por arruinar, no nos conformamos con nada, casi siempre el que exige cosas y quiere cambiar a la pareja es el hombre, siempre el culpable de todo, por decirlo de una forma, aunque parezca lo contrario, ya que materialmente es la mujer quien quiere cambiar al hombre, volviendo al tema principal, acá todos y cada uno de nosotros somos protagonistas, no se trata de una o dos personas, se trata de todos, no se trata de esperar a que alguien te venga a rescatar, ni de ir a rescatar a nadie, porque todos, y absolutamente todos estamos esperando ser rescatados e ir a rescatar, la única solución es perder la ilusión.

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